Cuidado de tus pulseras
Pequeños gestos para que te acompañen durante años.
Pulseras de cuero
- Evita el contacto prolongado con agua, perfumes, cremas y productos químicos.
- Si se moja, sécala con un paño y deja que se seque al aire, lejos de fuentes de calor.
- Hidrátala de vez en cuando con una pequeña cantidad de bálsamo o crema neutra para cuero.
- El cuero natural se oscurece con el uso: ¡es parte de su encanto!
Pulseras de hilo y macramé
- El hilo encerado resiste el agua dulce y salada. Acláralo con agua después del mar o la piscina.
- Para ajustar los nudos corredizos, tira suavemente de los extremos, nunca del nudo central.
Guardado
Cuando no la lleves, guárdala en su bolsita de algodón para protegerla del polvo y de la luz directa.
